Mejora sanitaria

Salud reabre al baño casi toda la playa de Santa Bárbara y mantiene restricciones en un tramo de 50 metros

La playa de Santa Bárbara recupera el baño en la mayor parte de su litoral tras la mejora de la calidad del agua
Los últimos análisis permiten levantar gran parte de las limitaciones en el litoral linense mientras continúa la vigilancia sobre una zona concreta próxima a La Atunara

La Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía ha autorizado nuevamente el baño en la mayor parte de la playa de Santa Bárbara, en La Línea, tras evaluar favorablemente los resultados obtenidos en los últimos controles de calidad del agua realizados dentro del Programa de Vigilancia Sanitaria de Aguas de Baño.

La resolución permite recuperar el uso normal del litoral desde el tramo afectado hasta la frontera con Gibraltar, aunque mantiene la prohibición de acceso al agua en una zona concreta de unos 50 metros situada entre las inmediaciones del puerto de La Atunara y el entorno del emisario de Santa Bárbara.

La decisión se produce después de que la administración autonómica analizara las muestras tomadas en los últimos días y constatara una mejora de las condiciones sanitarias del agua. No obstante, los vertidos procedentes de los aliviaderos de Santa Bárbara, Pavía y El Conchal continúan siendo objeto de seguimiento por parte de las autoridades competentes.

Tras recibir la notificación oficial, el Ayuntamiento ha activado de forma inmediata las actuaciones previstas para estos casos. Entre ellas figura la instalación de señalización específica en el tramo aún restringido para informar a vecinos y usuarios de que la prohibición continúa vigente por motivos de protección de la salud pública.

El alcalde, Juan Franco, valoró positivamente los resultados obtenidos tras las últimas analíticas y expresó su confianza en que la situación pueda normalizarse completamente en las próximas semanas. El regidor recordó que se ha trabajado intensamente para corregir los problemas detectados y avanzar hacia la reapertura total de la zona de Levante.

Además de la señalización, los servicios municipales se encargarán de realizar las tareas de limpieza necesarias en las áreas de arena que hayan podido verse afectadas por la incidencia registrada. Estas medidas permanecerán activas mientras no exista una comunicación oficial que certifique la desaparición definitiva del riesgo sanitario.

La resolución también establece mecanismos de coordinación entre las distintas administraciones para garantizar el seguimiento de la situación. En este sentido, el Ayuntamiento deberá informar de cualquier avance relacionado con la subsanación de los problemas detectados y exigir a la empresa gestora del saneamiento protocolos de aviso inmediato ante posibles vertidos futuros.

Por su parte, la Delegación Territorial de Salud y Consumo continuará realizando controles periódicos sobre la calidad de las aguas de baño. La prohibición que aún afecta a parte de la playa será levantada cuando los análisis confirmen de manera definitiva que no existe ningún riesgo para los usuarios.