“Me” no entender
Vamos a ir practicando porque lo vamos a tener hasta en la junta de vecinos, y que conste que me parece genial, pero creo firmemente que este Tratado va a perjudicar al ciudadano de La Línea y me voy a explicar.
A partir de la aprobación del Tratado en Europa, nos vamos a encontrar con eso que tanto mencionan y denominan Prosperidad Compartida pero que nadie nos explica. Empiezo a pensar que es más un acto de fe que un hecho corroborado y cuantificado.
Hablemos de lo que hasta ahora sabemos. A lo largo de los años, Gibraltar se ha beneficiado de tener unos tipos impositivos muy bajos circunstancia que ha atraído a capitales y empresas de diversa índole, las cuales estableciendo su sede en Gibraltar pagaban menos impuestos que en el resto de territorios europeos, por cierto, un trámite bastante fácil con requisitos muy asumibles. Además, disfrutaban de un acceso a Europa bastante fluido no siendo este tránsito tan complicado como en otras fronteras.
Lo anterior tuvo como consecuencia que numerosas empresas se instalaran en el Peñón y pudieran contratar empleados procedentes del Campo de Gibraltar a un menor coste que los ingleses.
Ese colectivo, denominado trabajadores transfronterizos, son aproximadamente 15.000 personas (alrededor de 10.000 españoles y el resto de distintas nacionalidades) y han cruzado durante años la verja (con sellado y sin sellado en la misma) para ir a ejercer su profesión, con la ventaja de obtener unos salarios medio superiores a los del resto de la península, pero con deficiencias como el controvertido asunto de sus pensiones de jubilación que son motivo de quejas por parte de los beneficiarios por su bajo importe.
Y ahora entramos en el asunto del Tratado, ¿creen ustedes que si no se hubiese llegado a un acuerdo estos trabajadores habrían perdido sus puestos de trabajo? Pues obviamente no! Son completamente necesarios para numerosas empresas, para el funcionamiento de Gibraltar y de sus servicios públicos. Además, seguirían siendo más rentables, empresarialmente hablando, que contratar a individuos de otras nacionalidades a los que tendrían que alojar en el Peñón donde tienen una falta de espacio.
Entonces, ¿por qué nos venden que la Prosperidad Compartida es que esas personas puedan trabajar? Y, sobre todo, ¿por qué compramos esa teoría?
Lo que sí está claro, es que, con el Acuerdo actual, las empresas van a seguir prefiriendo instalarse en Gibraltar debido a su baja presión fiscal y la facilidad de acceso a territorio Schengen, y por ello el precio del suelo en el Peñón se va a incrementar. ¿Ahora qué? Pues como no hay verja ni restricciones, se producirá un efecto salida hacia el Campo de Gibraltar motivada por la diferencia de precios lo que encarecerá la vivienda especialmente en La Línea.
En este aspecto solo puedo apreciar Prosperidad para Gibraltar. Aunque les hayan subido algo los impuestos, siguen teniendo un desequilibrio fiscal muy favorable que les va a aportar numerosos beneficios. Por el contrario, en el Campo de Gibraltar se va a producir un efecto inflacionista local elevado.
La solución que nos venden es que la zona necesita inversiones públicas en forma de carreteras, instalaciones y viviendas sociales para digerir la avalancha de personas que vendrán a vivir al Campo. Si las respectivas Administraciones no lo han hecho en los últimos 20 años, ¿por qué irían a plantearse actualmente incurrir en tantos gastos?
Como ya he comentado, si en el Tratado no se habla de las pensiones; la diferencia fiscal en el impuesto de sociedades continua, y en La Línea subirán los precios de la vivienda entre otros, “Me” no entender eso de la Prosperidad Compartida…