Denuncian la supresión de paradas de autobús escolar en zonas rurales de Jimena
Las familias alertan de riesgos para menores y falta de respuesta administrativa tras la retirada del servicio en varios puntos del municipio
Padres y madres de alumnos del CEIP Cristo Rey, en San Pablo de Buceite, han hecho pública su preocupación por la eliminación de varias paradas de transporte escolar en áreas rurales de Jimena de la Frontera, una situación que, aseguran, obliga a menores a recorrer tramos peligrosos a pie para poder acudir a clase
Según explican las familias afectadas, la interrupción del servicio se ha producido en enclaves como El Habichuelar, El Caballo o La Herradura, donde los escolares ya no pueden bajarse en sus puntos habituales. En su lugar, deben hacerlo en una parada alternativa situada a varios cientos de metros de sus viviendas, lo que implica caminar por carreteras sin aceras ni condiciones adecuadas de seguridad, en ocasiones sin acompañamiento adulto debido a la jornada laboral de sus progenitores.
Ante esta situación, los afectados han presentado reclamaciones formales ante distintos organismos, entre ellos la Agencia Pública Andaluza de Educación, la Delegación Territorial, el Ayuntamiento y la dirección del propio centro. En estos escritos solicitan el restablecimiento inmediato del servicio, así como explicaciones documentadas sobre los motivos que han llevado a la supresión de las paradas.
La justificación trasladada inicialmente a las familias apuntaba a un supuesto mal estado del puente sobre el río Guadiaro y de la carretera. Sin embargo, el propio Ayuntamiento ha descartado esta versión al confirmar que no existe ningún informe que declare la vía intransitable. Además, fuentes municipales aseguran que tanto el puente como la carretera presentan condiciones adecuadas y son utilizados con normalidad, incluso por vehículos de gran tonelaje.
Las familias también denuncian que esta problemática no es aislada, sino que responde a incumplimientos reiterados por parte de la empresa concesionaria del servicio, señalando cambios de rutas o eliminación de paradas sin previo aviso en años anteriores. Asimismo, critican la falta de actuación de la administración educativa y de la Junta de Andalucía, a la que reprochan no haber dado respuesta formal a las reclamaciones ni haber garantizado el correcto funcionamiento del transporte escolar.
El impacto de esta situación va más allá de la logística diaria, ya que, según los afectados, genera riesgos directos para los menores y dificulta la conciliación laboral y familiar. Por ello, advierten de que, si no se restituye el servicio con urgencia, continuarán adoptando medidas, incluyendo la presentación de quejas ante el Defensor del Pueblo Andaluz.