Día histórico

La Verja desaparecerá esta medianoche con un acto simbólico entre Gibraltar y La Línea que marcará una nueva etapa

Esta medianoche la Verja dejará de existir como frontera terrestre entre Gibraltar y La Línea - FOTO: FJ Benítez
El tratado entre la Unión Europea y el Reino Unido entrará en vigor de forma provisional y pondrá fin a los controles fronterizos tras más de un siglo de historia

La historia del Campo de Gibraltar vivirá esta medianoche uno de sus momentos más trascendentales. A las 00.00 horas del 15 de julio, la Gibraltar y La Línea de la Concepción dejarán de estar separadas por los controles de la Verja, que perderá su función como frontera terrestre tras la entrada en vigor provisional del tratado firmado entre la Unión Europea y el Reino Unido.

La desaparición de los controles estará acompañada por un acto de hermanamiento organizado entre ambos territorios, en el que participarán el ministro principal del Peñón, Fabian Picardo, y el alcalde linense, Juan Franco. El encuentro simbolizará el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Gibraltar y la comarca, poniendo fin a un modelo fronterizo que ha condicionado la vida de miles de personas durante generaciones.

El tratado entra en vigor tras casi cinco años de negociación

El momento llegará pocas horas después de que en Bruselas se rubrique el tratado que regula el nuevo encaje de Gibraltar tras el Brexit. El documento será firmado por el comisario europeo Maroš Šefčovič y el ministro británico para Europa, Stephen Doughty, con la presencia del ministro español de José Manuel Albares y de Fabian Picardo.

El acuerdo permitirá que Gibraltar se integre funcionalmente en el espacio Schengen, trasladando los controles fronterizos al aeropuerto y al puerto del Peñón. De esta forma, desaparecerán las actuales inspecciones para peatones y vehículos que cruzan diariamente entre ambos territorios.

Un cambio que afectará a miles de trabajadores

La eliminación de la Verja tendrá un impacto directo sobre los más de 15.000 trabajadores transfronterizos que cruzan cada día entre el Campo de Gibraltar y Gibraltar, además de miles de turistas y residentes que utilizan este paso de manera habitual.

Con el nuevo sistema, la circulación terrestre será mucho más fluida, mientras que los controles de acceso al espacio Schengen se realizarán a quienes lleguen por vía marítima o aérea al Peñón mediante un modelo conjunto acordado entre las partes.

Un símbolo con más de un siglo de historia

Aunque popularmente se habla del "derribo de la Verja", el cambio será principalmente funcional. El Gobierno de Gibraltar ha explicado que desaparecerá el actual paso fronterizo para peatones, mientras que el resto del perímetro será sustituido por nuevas infraestructuras de seguridad y sistemas de vigilancia adaptados al nuevo modelo de control.

La Verja fue instalada en 1909 sobre el istmo que une Gibraltar con la península y se convirtió con el paso del tiempo en uno de los principales símbolos del contencioso entre España y el Reino Unido.

Su episodio más recordado llegó en 1969, cuando el régimen de Francisco Franco ordenó el cierre completo del paso fronterizo, una situación que se prolongó durante trece años y que provocó la separación de miles de familias y la pérdida de numerosos puestos de trabajo.

Pedro Sánchez participará en el acto institucional

La jornada del miércoles continuará con el acto oficial organizado por el Gobierno de España para escenificar el inicio de esta nueva etapa.

El presidente Pedro Sánchez, que aplazó su visita prevista inicialmente para el lunes debido al incendio registrado en Almería, participará junto al ministro José Manuel Albares en un acto institucional en las inmediaciones del paso fronterizo.

Antes de esa ceremonia, Albares mantendrá un encuentro con los alcaldes de la comarca, representantes sindicales y colectivos sociales para analizar las consecuencias del nuevo escenario abierto tras el tratado.

Un futuro lleno de oportunidades... y de incógnitas

La desaparición de la Verja supone el mayor cambio en las relaciones entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar desde la reapertura completa de la frontera en 1985.

Aunque administraciones, empresarios y trabajadores coinciden en señalar que se abre una etapa inédita para la movilidad y la economía de la comarca, todavía quedan numerosos aspectos por desarrollar durante el periodo transitorio de cuatro años, entre ellos cuestiones relacionadas con la fiscalidad, el medio ambiente, la cooperación policial, la gestión del aeropuerto o el equilibrio económico entre ambos territorios.

La medianoche del 15 de julio marcará así el final de una frontera física que ha condicionado durante más de un siglo la historia del sur de Europa, pero también el comienzo de un proceso cuyo verdadero impacto sobre el Campo de Gibraltar solo podrá medirse con el paso del tiempo.