Educación gibraltareña

Gibraltar limitará el uso de móviles en las escuelas

El 72% de los docentes considera que los móviles son un problema persistente en las escuelas
El Gobierno gibraltareño anuncia un sistema escolar que prohíbe el uso de teléfonos para mejorar la concentración, el bienestar y la interacción en clase a partir de enero de 2026

El Gobierno de Gibraltar ha anunciado un refuerzo de la política escolar sin móviles, que entrará en vigor en enero de 2026. La medida se aplicará a todo el sistema educativo y busca reducir distracciones en las aulas, mejorar el bienestar de los alumnos y favorecer un entorno de aprendizaje más centrado y productivo.

El Ministro de Educación, John Cortés, explicó que la iniciativa se financiará íntegramente por el Ejecutivo y se apoyará en el programa Yondr, que proporciona estuches en los que los estudiantes guardarán sus teléfonos durante el horario escolar, sin posibilidad de acceder a ellos hasta el final de la jornada.

Actualmente, los dos centros de secundaria de Gibraltar, con alrededor de 1.400 alumnos cada uno, ya prohíben que los teléfonos estén a la vista, pero con este programa se introduce un procedimiento uniforme para todo el sistema educativo. Cortés subrayó que la decisión responde a la creciente evidencia sobre el impacto negativo de los móviles en el comportamiento y el aprendizaje de los alumnos: “Si los niños llevan el teléfono en el bolsillo, se van a distraer. Esta medida ayudará a los estudiantes a centrarse en aprender y mejorará el ambiente en las aulas”.

El ex ministro del Reino Unido Sir Nick Gibb destacó el liderazgo de Gibraltar en este ámbito: “Los teléfonos inteligentes no tienen cabida en las escuelas: fragmentan la atención, alimentan la ansiedad y obstaculizan la interacción cara a cara de la que dependen tanto la educación como la amistad. Gibraltar es pionero en dar este valiente paso y sienta un ejemplo que otros pueden seguir”.

Una encuesta realizada en el Reino Unido por Public First, encargada por Yondr, reflejó que el 72% de los docentes considera que los móviles son un problema persistente en las escuelas y que afectan regularmente a las clases. Además, el 80% de los padres apoyan entornos escolares libres de móviles.

El programa Yondr, presente en 45 países y utilizado por millones de alumnos diariamente, permite a los estudiantes conservar sus teléfonos, pero elimina el acceso durante el horario escolar. Esta medida ha demostrado mejorar la interacción social, aumentar la participación en clase, elevar el rendimiento académico y reducir el ciberacoso y los problemas de conducta.