Mancomunidad aboga por crear grupos de trabajo para prevenir los efectos de la ejecución del tratado con Gibraltar
Más vale prevenir que curar. Es el enfoque con el que la presidenta de la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, Susana Pérez Custodio, afronta la cada vez más cercana implementación del futuro tratado sobre Gibraltar. Para anticiparse a sus posibles impactos y asegurar una transición ordenada, propone la creación de grupos de trabajo que favorezcan el diálogo continuo entre todos los sectores implicados.
La propuesta contempla la constitución de una comisión o grupo de trabajo, integrado en el Consejo Económico y Social de la propia Mancomunidad, que actuará como espacio común para el análisis, la propuesta y la resolución de problemas derivados del nuevo escenario. En él tendrían cabida representantes de ayuntamientos, la Junta de Andalucía, el Gobierno central, agentes sociales y económicos.
Según Pérez Custodio, el objetivo es "trabajar desde el consenso" y evitar la improvisación ante los cambios que traerá el acuerdo con Gibraltar. La presidenta insiste en la necesidad de contar con información veraz, coordinación institucional y un canal permanente para compartir inquietudes y buscar soluciones conjuntas.
La dirigente comarcal ha señalado además que ya existe una estructura similar en el lado gibraltareño, dedicada a atender y responder las preocupaciones del tejido empresarial del Peñón. Este precedente refuerza, a su juicio, la urgencia de establecer un mecanismo similar en el Campo de Gibraltar.
Pérez Custodio considera "ideal" que el grupo tenga acceso directo a los distintos ministerios con competencias en los asuntos que se verán afectados por el tratado, para no depender de terceras vías de comunicación ni sufrir retrasos en la toma de decisiones.
Para concluir, hizo un llamamiento urgente al Gobierno para que establezca una interlocución fluida con la comarca. Advirtió que, si continúa la falta de comunicación institucional que ha predominado hasta ahora, los ciudadanos de la comarca corren el riesgo de ser los últimos en enterarse de un acuerdo que incidirá directamente en su vida diaria, sus negocios y su futuro económico.