Situación hídrica

Las lluvias refuerzan los embalses del Campo de Gibraltar y obligan a mantener desagües abiertos

En el conjunto de la comunidad autónoma, los embalses han ganado 805 hectómetros cúbicos en apenas dos semanas, hasta situarse en 6.921 hm³
El notable aumento de las reservas tras las últimas precipitaciones ha mejorado la situación hídrica en la comarca, aunque se mantienen medidas preventivas por seguridad, mientras el resto de Andalucía también registra subidas generalizadas

Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas han tenido un impacto directo en los embalses del Campo de Gibraltar, donde el aumento de los caudales ha permitido reforzar las reservas de agua tras un largo periodo de sequía. No obstante, esta recuperación ha obligado a mantener abiertos los desagües de varias presas y a adoptar medidas de prevención, incluidos desalojos puntuales de viviendas por motivos de seguridad.

Así lo ha indicado el consejero de Agricultura, Pesca y Agua, Ramón Fernández-Pacheco, tras la reunión del Consejo de Gobierno, en la que se analizó la evolución de los recursos hídricos en Andalucía. El responsable autonómico destacó que la situación supone un alivio significativo para la comarca, una de las más afectadas en los últimos años por la escasez de agua.

En el conjunto de la comunidad autónoma, los embalses han ganado 805 hectómetros cúbicos en apenas dos semanas, hasta situarse en 6.921 hm³, lo que representa el 57,93 % de su capacidad total. Este crecimiento supone un incremento del 6,7 % en quince días y coloca a Andalucía muy por encima de los niveles registrados tanto el pasado año como de la media de la última década.

Por demarcaciones, la cuenca Guadalete-Barbate, que abastece a buena parte del entorno gaditano, alcanza ya el 62,93 % de su capacidad, con un aumento de 190 hm³ en los últimos días. También destacan los datos del sistema Tinto-Odiel-Piedras-Chanza, que roza el 82 %, consolidando una recuperación muy por encima de los valores habituales.

El resto de cuencas andaluzas también muestran una evolución positiva. El Guadalquivir supera ya el 53 % de su capacidad, mientras que las Cuencas Mediterráneas Andaluzas se sitúan en torno al 57 %, confirmando una mejora generalizada de la situación hídrica tras las persistentes precipitaciones de este inicio de año.