El Campo de Gibraltar inicia el año mirando con preocupación sus pantanos
Los embalses de Guadarranque y Charco Redondo continúan con volúmenes bajísimos, lo que pone en riesgo el suministro de agua potable, la agricultura y la industria en la comarca si no llegan las deseadas lluvias
La preocupación sigue siendo la nota predominante de los últimos tiempos cuando se habla de la situación hídrica del Campo de Gibraltar, que mira a sus dos principales embalses sin que sus niveles aumenten hasta el punto de que se dé paso al optimismo, más si cabe, cuando las previsiones de lluvia siguen siendo poco halagüeñas.
Sus principales embalses, Guadarranque y Charco Redondo, se encuentran en niveles alarmantemente bajos. La sequía persistente ha reducido drásticamente las reservas, afectando el suministro de agua y las actividades productivas de la comarca.
El de Guadarranque, esencial para el abastecimiento en la zona, registra un preocupante 33,43% de su capacidad, con solo 27,80 hectómetros cúbicos almacenados. En una situación aún más grave, el embalse de Charco Redondo se encuentra al 26,12% de su capacidad, acumulando apenas 20,68 hectómetros cúbicos.
Estos niveles críticos exigen medidas para garantizar la disponibilidad de agua a corto plazo y en ello se encuentran las autoridades locales y regionales, que han activado planes de contingencia para optimizar el uso del recurso hídrico, además de hacer un llamamiento a la ciudadanía para que adopte un consumo responsable y evite desperdicios.