El Campo de Gibraltar une fuerzas para reclamar una zona económica especial
Instituciones, agentes sociales y ayuntamientos respaldan una propuesta conjunta para dotar a la comarca de un marco singular que favorezca inversiones y reduzca desventajas frente a su entorno
La comarca del Campo de Gibraltar vuelve a situar en el centro del debate una de sus reivindicaciones económicas más antiguas: la creación de una zona económica especial que refuerce su competitividad, impulse la inversión y genere empleo. Instituciones, agentes sociales y representantes empresariales han escenificado una imagen de unidad para defender una herramienta que consideran clave para el desarrollo del territorio.
Una propuesta conjunta para toda la comarca
La Cámara de Comercio del Campo de Gibraltar escenificó una imagen de unidad institucional en torno a una reivindicación histórica: la creación de una zona económica especial para toda la comarca. La propuesta fue respaldada por responsables municipales, agentes sociales, representantes empresariales y entidades del territorio, que coincidieron en presentar esta medida como una herramienta útil para impulsar la inversión productiva, favorecer la creación de empleo y reforzar la posición estratégica del Campo de Gibraltar.
Durante el acto, el presidente de la Cámara defendió que no se trata de una idea teórica, sino de un instrumento que ya funciona en distintos puntos de Europa y que podría adaptarse a la realidad comarcal. La iniciativa plantea un marco singular con incentivos fiscales, ventajas a la contratación, apoyo a la inversión y una administración simplificada, capaz de reducir trabas burocráticas y facilitar la llegada de nuevos proyectos empresariales.
Competir en igualdad con el entorno
Uno de los mensajes más repetidos durante la comparecencia fue que la comarca no reclama privilegios, sino herramientas para competir en igualdad de condiciones. El Campo de Gibraltar convive a escasa distancia con varios marcos fiscales y económicos diferentes, como los de Gibraltar, Ceuta y Marruecos, lo que sitúa al territorio en una posición especialmente compleja desde el punto de vista logístico, industrial y empresarial.
A ello se suma el impacto de la normativa europea sobre emisiones, el contexto derivado del Brexit y la necesidad de proteger la competitividad del Puerto Bahía de Algeciras, considerado uno de los grandes motores económicos de la zona. Los intervinientes defendieron que la comarca necesita una respuesta específica para consolidar su tejido productivo y aprovechar su valor geoestratégico en el sur de Europa.
Un estudio con previsiones de empleo e inversión
El documento presentado incluye distintos escenarios sobre el alcance de esta medida. En el planteamiento considerado más equilibrado, se prevé la creación de más de 4.000 empleos directos y alrededor de 7.000 indirectos, además de una atracción de inversión cercana a los 7.000 millones de euros.
Parte de ese volumen económico estaría vinculado a infraestructuras ya previstas sobre el papel, mientras que otra parte correspondería a nuevas actuaciones ligadas a la reindustrialización y al crecimiento empresarial.
Los promotores del proyecto subrayaron que esta previsión no solo afectaría a nuevas implantaciones, sino también al fortalecimiento del tejido empresarial ya existente. La aspiración es que la comarca no solo mantenga su peso logístico e industrial, sino que pueda ampliarlo y convertirlo en una fuente estable de riqueza para el conjunto de la provincia, Andalucía y el resto del país.
Infraestructuras pendientes y voluntad política
Los alcaldes presentes coincidieron en que una futura zona económica especial debe ir acompañada de una mejora real de las infraestructuras. En sus intervenciones insistieron en que la comarca arrastra déficits históricos en comunicaciones y conexiones, lo que limita su crecimiento y resta eficacia a cualquier medida de impulso económico.
Por ello, reclamaron que el respaldo institucional no se quede en declaraciones, sino que se traduzca en compromisos concretos por parte de las administraciones.
También se puso el foco en la necesidad de que el Gobierno central y la Junta de Andalucía participen activamente en una estrategia común para defender esta petición ante la Unión Europea. Los representantes municipales reclamaron que el nuevo escenario abierto tras las negociaciones sobre Gibraltar no deje al Campo de Gibraltar en una posición de desventaja, sino que sirva para reforzar su capacidad de desarrollo económico y social.
Una oportunidad histórica para el Campo de Gibraltar
El respaldo unánime mostrado durante el acto refuerza la idea de que la comarca quiere afrontar esta demanda desde una sola voz, dejando a un lado diferencias políticas y singularidades locales. Aunque algunos municipios plantearon la conveniencia de introducir matices en función de sus características propias, el mensaje compartido fue claro: la prioridad es lograr un instrumento común que beneficie al conjunto del territorio.
La Cámara de Comercio del Campo de Gibraltar defendió que la comarca ya ha cumplido su parte al presentar una propuesta trabajada, técnicamente argumentada y respaldada por el territorio. A partir de ahora, señalaron, el siguiente paso corresponde a las administraciones, que deberán impulsar una medida considerada clave para abrir una nueva etapa en el desarrollo económico del Campo de Gibraltar.