El Campo de Gibraltar estuvo en alerta naranja por lluvias intensas, viento y fuerte oleaje
La borrasca Oriana activó el aviso por riesgo importante y provocó incidencias en puertos, carreteras y accesos a Gibraltar
La borrasca Oriana mantuvo durante la mañana de este viernes en alerta naranja al Campo de Gibraltar, donde la combinación de lluvias persistentes, rachas de hasta 80 kilómetros por hora y temporal marítimo generó diversas incidencias en distintos puntos de la comarca. El episodio se enmarcó dentro de una situación de inestabilidad que afectó a gran parte de Andalucía y del país.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el aviso naranja en el Estrecho de Gibraltar permaneció activo por fenómenos costeros, con viento de componente oeste de fuerza 8 y olas que alcanzaron los cinco metros. A ello se sumaron precipitaciones localmente fuertes y persistentes. En la provincia de Cádiz, Grazalema se mantuvo en nivel naranja ante la previsión de superar los 110 litros por metro cuadrado en 12 horas y alcanzar los 180 litros en 24 horas en puntos concretos.
El impacto del temporal se dejó notar especialmente en el tráfico marítimo. El Puerto de Algeciras fue recuperando parcialmente su actividad tras varias horas de restricciones. La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras reanudó la línea con Tánger Med y mantuvo operativa la conexión con Ceuta mediante un único buque, mientras que las salidas desde Tarifa hacia Tánger Ciudad continuaron canceladas debido a las condiciones adversas.
En el plano terrestre, la red viaria también sufrió las consecuencias del temporal. La A-381, eje que conecta Jerez con la comarca, permaneció afectada por un derrumbe y acumulaciones de agua a la altura de Medina Sidonia, con desvíos habilitados. La Dirección General de Tráfico advirtió de la existencia de numerosas carreteras afectadas en Andalucía y recomendó evitar desplazamientos innecesarios.
La movilidad transfronteriza tampoco fue ajena a la borrasca. Los accesos a Gibraltar registraron retenciones a primera hora por las dificultades para cruzar la zona del aeropuerto a pie o en vehículos ligeros, lo que provocó un mayor uso del coche privado y tráfico denso en hora punta.
En el interior de la comarca, la vigilancia se centró especialmente en Jimena de la Frontera y San Martín del Tesorillo, donde el desagüe controlado de la presa de Los Caballeros obligó a mantener un seguimiento constante del río Guadiaro. Los ayuntamientos recomendaron no permanecer en zonas próximas a cauces ante posibles repuntes puntuales del nivel del agua, aunque la situación permaneció bajo control técnico.
Además, la Agencia de Emergencias de Andalucía coordinó decenas de incidencias durante la madrugada por caídas de ramas, árboles y elementos del mobiliario urbano. En el conjunto de la comunidad, más de 3.000 personas permanecieron desalojadas como medida preventiva y más de un centenar de carreteras registraron afecciones a lo largo de la jornada.