La procesión de la Virgen del Carmen cambia su embarque por las obras del Llano Amarillo en Algeciras
La festividad de la Virgen del Carmen traerá este 16 de julio una modificación puntual en uno de los momentos más esperados de la jornada. La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha anunciado el traslado del punto de embarque y desembarque de la imagen debido a las obras que se desarrollan en el entorno del Llano Amarillo, aunque el desarrollo de la procesión seguirá el programa previsto.
El cambio afecta al tradicional embarque y desembarque que cada año se realiza en el Paseo Marítimo de Ribera. En esta edición, la operación se trasladará unos metros hacia el norte y tendrá lugar frente al parque infantil situado junto a la rotonda de Blas Infante, en la Algeciras portuaria. La maniobra está prevista en torno a las 20.00 horas.
La modificación responde a las obras que la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ejecuta actualmente en el entorno del Llano Amarillo, lo que obliga a adaptar el acceso al muelle para garantizar la seguridad durante el desarrollo de la procesión marítima.
Para facilitar la llegada de los asistentes, la organización recomienda acceder a la zona a pie por la avenida Virgen del Carmen, a la altura de la calle Fuerte Santiago, itinerario señalado como el más adecuado para evitar incidencias durante la celebración.
La salida de la procesión está prevista a las 19.00 horas desde la Capilla de la Caridad. Desde allí, la imagen recorrerá las calles de la ciudad hasta llegar al puerto, donde tendrá lugar el tradicional embarque para la procesión marítima, uno de los actos más emblemáticos de la festividad de la patrona de los marineros.
Como ocurre desde hace 27 años, efectivos de la Policía Portuaria acompañarán a la Virgen durante el recorrido terrestre, manteniendo una tradición consolidada dentro de esta celebración tan arraigada en la ciudad y estrechamente vinculada al ámbito portuario.
La procesión de la Virgen del Carmen constituye cada verano uno de los principales actos religiosos y populares de Algeciras, congregando a cientos de vecinos y visitantes en torno a una celebración que une la devoción con la histórica relación de la ciudad con el mar.