Críticas por el desinterés que muestran las administraciones para el control de los cerdos vietnamitas en Andalucía
El Partido Animalista PACMA y la Fundación FAADA han criticado públicamente la inacción de la Junta de Andalucía y de la mayoría de administraciones locales a las que solicitaron, en febrero de este año, una reunión conjunta para abordar la gestión ética de los cerdos vietnamitas en diferentes puntos de la comunidad. Las organizaciones lamentan que, más de seis meses después, solo el Ayuntamiento de Algeciras haya dado una respuesta, mostrando su disposición a participar en el encuentro si es convocado oficialmente por la Junta.
El escrito original, registrado el 27 de febrero de 2025, iba dirigido a las Consejerías de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, y de Sostenibilidad y Medio Ambiente, así como a las Diputaciones de Cádiz y Málaga, la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) y los ayuntamientos de Algeciras, Fuengirola, Málaga y Mijas. Estas localidades, según denuncian, han optado por controles letales ante la proliferación de esta especie invasora, una práctica que las organizaciones consideran obsoleta e inaceptable.
PACMA y FAADA proponen la implantación de protocolos no letales, como los que ya se han puesto en marcha en Cataluña gracias al impulso de FAADA, y recuerdan que en 2024 ya mantuvieron encuentros con responsables de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, quienes les instaron a elevar la propuesta a otros organismos con competencias directas.
La falta de respuesta ha sido interpretada por ambas entidades como una clara muestra de desinterés político frente a una problemática que consideran urgente y que, subrayan, podría resolverse con alternativas éticas y sostenibles. En este sentido, han vuelto a presentar un nuevo escrito dirigido a la Consejería de Agricultura, a la que corresponde emitir autorizaciones y gestionar el REGA (Registro General de Explotaciones Ganaderas).
Desde PACMA insisten en que es imprescindible adoptar medidas acordes con el siglo XXI, que no impliquen la matanza de animales y que cuenten con el respaldo de la ciudadanía.